Agresiones constantes o simple estrés

Son muchos los casos que llegan a nuestro centro sobre perros con niveles de agresividad bastante elevado. Pongamos que uno se llamaba Bobi. Con todo el cariño recibo a sus responsables para tener una primera toma de contacto e indagar un poco y que nos cuenten los principales problemas que tienen con su perro Bobi.

 

A continuación, me hablan de que Bobi es muy agresivo con otros perros, que Bobi ha mordido a su vecino, que sólo le fue a tocar para saludarle, que Bobi no les deja estar en el sofá tranquilos viendo una peli, ya que constantemente les muerde las manos, por no hablar de soltarle, ya que tienen un miedo terrible de que Bobi se escape y le pille un coche.

Dirijo una mirada hacia Bobi y pienso “Macho, donde te has metido”. Acto seguido, por la zona donde manteníamos la entrevista aparece Diva (mi pequeña ratera) que se pasea por delante de nosotros observando al nuevo visitante.

A sus responsables, de repente, se les cambia la cara y exclaman:
– ¡No, no, de ninguna manera!! ¡Bobi es muy agresivo y le va a hacer
daño!! No le gustan los perros…
Yo intento calmar un poco la situación y les digo:
– ¿Alguna vez le habéis dado la oportunidad a Bobi de relacionarse con
otros perros y que os muestre realmente el lenguaje que está intentando
transmitir?
– ¡No! ¡Es imposible! ¡Ya ha mordido a dos perros!!- contestaron.

Opto por coger la correa de Bobi y acercarlo a mi pequeña Diva ,sin transmitirle ningún tipo de tensión e invitándole a conocerla.

Bobi estaba descolocado, mirándome, casi sin saber que hacer. Diva decide dar el primer paso poniéndole el culete con un gran lenguaje de calma y… vualá, Bobi se decidió a oler; tiré la correa en el suelo y listo!

Me animé y gradualmente decidí seguir realizando entrenamiento de contacto con varios de mis perros rehabilitadores, cinco machos y hembras de varios tamaños desde 5 a 60 kg de peso, a los que fui haciéndoles pasar a conocer a Bobi.

La respuesta de sus responsables fue lo mejor; sus caras hablaban por si solas y me decían que, ¡había hecho magia!!

De repente, les había rotos los esquemas que traían cuando entraron por la puerta de mi centro. En cuestión de una hora, su perro ya no era un carnicero y había luz al final del túnel. Y me decían que los tratamientos y correcciones que habían estado siguiendo
eran los de ¡un programa de televisión!!

Concluimos la visita con un pequeño paseo por el campo con todos los perros sueltos y os juro que a Bobi se le veía sonreír con la cara iluminada. Lo estaban manteniendo bajo una coacción que no soportaríamos ninguno de nosotros, no dejando que se comunicara con sus semejantes decidiendo libremente lo que le gusta y lo que no, si le apetecía correr o no…

Por cierto, el paseo lo hicimos sin correa ,totalmente suelto, ¡otro buen truco del mago Max!! Al llegar a casa los responsables de Bobi me llamaron para decirme que había pasado toda la tarde durmiendo y súper relajado.
Esto es una anécdota de los muchos casos que recibo.

Por aquí vienen a visitarnos bastantes chicos como Bobi. Los humanos nos empeñamos en corregir comportamientos, a la vez que buscamos la herramienta perfecta y nos metemos en sistemáticas complicadas, cuando en realidad tenemos la solución delante de nuestras narices a través de la paz y de la empatía. Nuestro amigo Bobi es un perro enérgico al que le gusta jugar con su pelota, dar paseos por el campo, conocer a otros perros, conocer a personas que de vez en cuando le den una deliciosa chuche o salir en bicicleta. Sus responsables humanos tomaron la decisión de no realizar (al menos a menudo) estas actividades porque no se sabía comportar en ningún sitio y se les escapaba si lo soltaban. Pasear con él era un suplicio porque tiraba de la correa, no paraba de ladrar si se cruzaba con perros y solo daban la vuelta a la manzana a ver si hacía caca rápido y volvían a casa, donde no aguardaba ningún peligro.
Sinceramente, ¿como estaríais vosotros si fueseis Bobi? Yo lo tengo claro, ¡haría lo mismo! ¡¡o peor!!
De ahí la importancia de valorar el estrés al que a veces sometemos a nuestros perros. Ellos no quieren mantenerse en ese estado y realmente lo pasan mal, ya que a veces se ven envueltos en situaciones negativas dejándose llevar. Por ello la palabra “Guía” o “Líder” que muchos conocemos, es algo más que el caminar delante de mi perro con la correa, salir antes por las puertas o comer antes que él.

Un verdadero Guía sabe DAR ,y no solo dar comida de alta gama, camas o juguetes, sabe dar estabilidad en el grupo, mantener la PAZ, transmitir cariño cuando un comportamiento es correcto, transmitir decepción cuando un comportamiento es incorrecto, mirar a Bobi a los ojos y decirle:
– Sé que no lo estoy haciendo muy bien contigo pero todo eso va a cambiar,
¿como te encuentras?
Todo esto puede sonar muy ñoño para algunos de vosotros, pero ahí está el problema; mientras no dejemos de mirar desde el ego, del qué pensarán y de lo guays que somos, no sentiremos realmente y conoceremos lo fantástico que es nuestro Bobi, al que dejaremos Ser con sus virtudes y sus defectos.

Porque os aseguro que NADIE es perfecto y tendríamos mas de una vez que hacernos un autoanálisis valorando si, en realidad, somos
personas equilibradas y preparadas para educar a nuestro amigo Bobi sin descargar nuestras frustraciones, inseguridades, miedos… con él, ya que es el único que nos aguantaría porque no le queda mas remedio.

Por tanto, hagámosle la vida mas agradable y preocupémonos más por su estado emocional, dejando en segundo plano sistemas, herramientas, súper adiestradores, programas televisivos y muchas otras cosas que realmente están vacías. Dejad que hable vuestra conciencia.

Articulo por: Max González (Grupo Yaakun)

Por |agosto 5th, 2014|Artículos|0 comentarios

Seminario con Maren Teien – Campeona del Mundo de OCI

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Este fin de semana nos visito Maren Teien, Campeona del Mundo de la modalidad de OCI. En este breve artículo os dejamos unas fotos y el enlace al blog de esta gran profesional del mundo canino.

Valencia en Grupo yaakun-Tutonka, Valencia, Spain, SEMINARIO DE OBEDIENCIA DE ALTA COMPETICIÓN CON MAREN TEIEN

Blog de Maren Teien

Ver álbum de fotos en Flickr

 

Por |agosto 5th, 2014|Artículos|0 comentarios

Artículo realizado por la revista El Mundo del Perro – Las Emociones de nuestros perros en un mundo humano

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Los días 8 y 9 de diciembre el Grupo Yaakun organizó en Ibiza, de la mano de Carlos Lleo y del director técnico fundador del grupo y ponente, José Antonio Gómez, el seminario “Las emociones de los perros en el mundo humano”.
 
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El sábado por la mañana una treintena de personas se reunieron en el jardín de una finca para escuchar al animador. A través de ejemplos precisos e intercambios constantes, José Antonio menciona algunos valores fundamentales respecto a la relación entre el perro y su guía, su propietario, he aquí lo esencial:

  • El perro es el espejo del hombre.
  • Su guía debe, por lo tanto, mostrar una actitud positiva y serena.
  • Por esto, debe, en todo momento, canalizar sus emociones con el fin de no transmitírselas a su perro.

Fue muy interesante volver a escuchar que el propietario tiene la misión de enseñar y que lo debe hacer en un cuadro armonioso. En ningún caso se trata de controlar al perro ni de crear conflictos.

METERNOS EN LA PIEL DEL PERRO

Acto seguido José Antonio propuso a cada uno vivir una experiencia única: Nos permitió penetrar durante unos minutos en el cuerpo y la mente de un perro de nuestra elección, de colocar nuestras piernas en sus patas traseras, nuestros brazos en sus patas de delante, nuestra cabeza en la suya y de visualizar de esta forma lo que esta nueva identidad ve, siente, hace o no. Fue una experiencia maravillosa, puesto que no sólo permitió enumerar las necesidades en lasemociones de la vida compleja de nuestros perros, sino que también dio la palabra a cada uno de nosotros, una palabra a la vez divertida y emotiva.
 
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Artículo realizado por El Mundo del perro – Ver artículo
Texto: Carlos Lleo, Pascale Henry y Abraham Barroso
Fotos: Carlos Lleo

Por |agosto 5th, 2014|Artículos|0 comentarios

Entrevista a Max González – Grupo Yaakun Mallorca por IB3Tv

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Per fer front a les bandes de lladres, molts propietaris d’habitatges situats als pobles de Mallorca hi han augmentat les mesures de vigilància.
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La venda de sistemes d’alarma ha crescut un 30 per cent els darrers tres mesos i de cada vegada n’hi ha més que tenen un ca per sentir-se més protegits.

Ver vídeo

Fuente: http://ib3tv.com/

Por |agosto 5th, 2014|Artículos|0 comentarios

Seminario Las emociones de nuestros perros en un mundo humano – Ibiza Entrevista a Jose Antonio por Diario de Ibiza

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“Seminario Las emociones de nuestros perros en un mundo humano realizado en Ibiza”
Entrevista realizada por el Diario de Ibiza y publicada en diariodeibiza.es

El fundador del grupo Yaakun imparte en Ibiza un taller sobre emociones organizado por Carles Lleó al que asisten 25 personas
José Antonio Gómez, de 38 años, no consiguió que sus padres le compraran su primer perro hasta que tuvo doce años. Antes de eso metió en casa gallinas, lagartos y cuanto animal encontró. Pero quería un perro. En estos momentos, el adiestrador, que ayer y hoy ofrece en la isla un taller sobre emociones y canes, tiene diez de estos animales. «No son muchos, hay gente que tiene más», reflexiona.

José Antonio Gómez supo pronto que quería dedicar su vida a trabajar con perros. A los 17 años descubrió el adiestramiento deportivo, después trabajó en el Ejército (entrenamiento de perros con explosivos, drogas, ataque, protección). Hace casi 19 años que se dedica a trabajar con perros. «Ahora empiezo a entender esto», comenta en el descanso de la sesión teórica del taller, organizado por el también adiestrador Carlos Lleó, que finaliza hoy con un paseo por el campo en el que participarán los 25 asistentes al curso. Y sus perros, obviamente.

¿Los perros nos entienden?

Los perros nos entienden más emocionalmente que conductualmente. Son capaces de intuir lo que sentimos o pensamos. Se anticipan sobre lo que les vamos a pedir o a hacer con ellos. Haces un movimiento porque quieres sacarlo a pasear y empiezan a excitarse, te miran profundamente o dan algún salto para meterte prisa porque se quieren ir. Tienen una capacidad muy desarrollada de percibir las señales que el entorno les ofrece y en base a esa información responden conductual y emocionalmente.

¿Cómo controlamos eso?

Una de las bases es mejorar la relación con los perros a través de nuestro conocimiento. Si nos conocemos mejor a nosotros mismos, nos comunicamos mejor con nuestro perro. Debemos ser conscientes de que tenemos fallos, carencias, déficits y necesidades. No nos damos cuenta de que lo adquirido durante el día (estrés, infelicidad, mal humor, desacuerdo, frustración) salpica a los demás. No solo a tu perro. A tu pareja, a tu hermano, a tu amigo, a tus padres€ Intentamos, más que enseñar procedimientos de modificación de conducta para nuestros perros, hacer ver que los propietarios de perro tenemos que ser conscientes de que tenemos carencias y problemas que no permiten mejorar la calidad de vida de nuestros perros y la nuestra.

Mucha gente trata a sus perros como si fueran personas.

Para las personas es fácil entender al perro desde la mente humana. Los perros se comunican con la emoción y la expresión corporal, facial, con gestos, con señales ligadas a una carga emocional. Si no somos conscientes de ell0, puede que no le comprendamos correctamente. Tendemos a traducir lo que hacen al lenguaje humano. Esto es como aprender inglés. Puedes hacerlo traduciendo al español pero el buen profesor te dirá: «No traduzcas, pierdes tiempo y no lo entenderás del todo». Con nuestros perros tenemos que hablar más en su idioma.

¿Eso qué significa?

Para nosotros es más fácil interpretar todo desde el ser humano. Llegas a casa y se ha hecho pis y te mira con ojitos y piensas que es culpabilidad. Esas traducciones no tienen ningún sentido. En realidad te está diciendo: «Cálmate, no entres nervioso, solo quiero saludarte». Pero los humanos pensamos: «Mira cómo sabe lo que ha hecho porque me está mostrando una señal de culpa». La gente cree que un perro se siente culpable a las seis de la tarde, cuando llega, porque te ha roto un jarrón a las diez de la mañana y que incluso lo hacen adrede porque lo han dejado solo.

¿Qué hacemos?

El ser humano debe aprender a gestionar su presente a través de un lenguaje de calma, como hacen ellos, que lo único que buscan es paz, tranquilidad, seguridad y comodidad. Nosotros hacemos lo mismo pero la vida, a veces, no nos lo permite porque tenemos frustraciones que el perro nota y que afectan a la relación. Ellos lo único que buscan es su comodidad y tranquilidad, un paseo relajado, salir al aire libre, comunicarse con otros perros, relacionarse, que les tires una pelota, juegues con ellos, los acaricies€ Hay veces que no satisfacemos sus necesidades porque vamos con prisas. Salimos poco a la calle o no los soltamos casi nunca.

Es que no te lo ponen fácil para soltarlos.

Lo sé, la sociedad cada vez nos lo complica más. Los reprimimos constantemente, los castigamos por cosas que a veces no entendemos. O los premiamos y protegemos demasiado. Las personas tenemos perros porque necesitamos cubrir necesidades emocionales. Carencias emocionales. El perro está en nuestra vida por eso. Necesitamos cubrir ciertos egos. El ego de ser entrenador de perros y ganar el campeonato del mundo de adiestramiento, de transmitir poder y por eso llevo un pitbull, estoy solo en casa y necesito compañía, tengo una vida traumática y necesito apoyarme en un perro, tenemos niños y necesitamos cumplir su capricho. Los perros llegan a casa por una necesidad emocional y eso es muy duro para ellos. Empezar así una vida de pareja humano-perro es duro porque te comunicas y te comportas en base a eso.

Mucha gente abandona a sus perros por mal comportamiento. ¿Cualquier perro se puede rehabilitar?

Un perro se puede rehabilitar, pero no depende solo del perro. Depende de la voluntad, del cariño, la dedicación, el respeto y la formación de su guía o responsable. Pero lo queremos todo ya y vamos con prisa hasta para solucionar un problema. Queremos que en una sesión o dos el perro modifique su conducta. Esto no podemos conseguirlo si no dedicamos un tiempo, si no nos paramos a mejorar la relación con nuestro perro progresivamente a través del conocimiento, los procedimientos, del día a día de cambiar nuestra forma de vida. Queremos que el perro cambie sin cambiar nosotros. Eso no es posible. Hay gente que puede tener un perro con un gran problema de agresividad y tienen que deshacerse de él. Pero siempre hay una solución. A veces hay que pasar por varios adiestradores profesionles. Es como ir al médico, si uno no te lo soluciona, vas a otro hasta dar con la persona que lo hace. Hay que buscar antes de abandonar.

Están de moda los programas de televisión sobre adiestramiento. ¿Ayudan a concienciar o son un riesgo?

Ayudan a que la gente sea más consciente de que existen profesionales que pueden mejorar la conducta de tu perro. El miedo que tengo es que tienen parte de espectáculo. Muchos programas buscan el espectáculo y hacen cosas que luego la gente, que es muy valiente, intenta. Y las cosas hay que hacerlas con conocimiento.

Fuente: Diario de Ibiza

Por |agosto 5th, 2014|Artículos|0 comentarios

Seminario Llamada, Fuss y posiciones con Jose Antonio Gómez

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“Bailando con nuestros perros”

El fin de semana 5 y 6 de marzo de 2011 asistí al seminario de “Llamadas, fus y posiciones”, organizado por Israel González García de “Compass Dog” y impartido por José Antonio Gómez Palau de Grupo Yaakun en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

En primer lugar decir que siempre que asistes a un seminario nunca sabes como van a ir las cosas pero lo cierto es que casi siempre vale la pena ir a los seminarios y a los cursos ja que siempre aprendes alguna cosa que al final te servirá para trabajar con tu amigo.

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En segundo lugar, bien es cierto que yo me apunte a última hora deprisa y corriendo pero lo cierto es que Israel me puso las cosas muy fáciles desde el principio, me dio todas las facilidades habidas y por haber. De entrada, me quedé muy sorprendida con el trato que me dispenso Israel por teléfono, no sólo pensó en facilitarme las cosas a mi de cara al seminario sino que además tuvo la gentileza de pensar en mi familia y este detalle es de mi sincera gratitud.

En tercer lugar, cabe decir que el Seminario estaba muy bien organizado y planificado, las instalaciones de la Universidad Rey Juan Carlos estuvieron a un nivel de difícil superación, de no haber sido así no podría entenderse la asistencia de setenta personas al Seminario con absoluta eficacia.

Dicho esto, pasemos al seminario propiamente dicho que empezó puntualmente, a pesar de las severas nevadas que cayeron en Madrid y sus alrededores.

El sábado por la mañana se dio el pistoletazo de salida a un seminario dónde José Antonio ya dio signos evidentes de que el acontecimiento no iba a ser una charla de amigos; allí íbamos a despertar; allí íbamos a “ver” a nuestros amigos los perros; allí íbamos a “bailar con perros”; allí íbamos a aprender a leer sus emociones.

Tal vez muchos de nosotros no entendíamos a primera hora del sábado de que estaba hablando José Antonio, o tal vez sí que comprendíamos el contenido total de sus palabras; o quizás navegamos entre la duda del saber, entender y ejecutar; o quizás nos mordíamos las uñas por nuestra ignorancia atrevida, o acaso nos veíamos saltando a la pista sin entender que bailar con perros no es solo una frase hecha que rezuma a mi entender, a alguna cosa más que a diversión.

Con la llegada de la tarde, empezó el baile de perros, todos nos moríamos de ganas de bailar con nuestros perros pero solo serían trece los afortunados, tal y cómo marcaba la organización, el resto deberíamos aprender desde la distancia, desde el respeto al compañero que bailaría con su amigo y desde la humildad de ver y reconocer en nosotros mismos tanto los aciertos como los errores de nuestros colegas.

Allí bailarían Vicente con Rocky, Carlos con Balco, Josema con Vaxo, Carmen con Tassa, Francisco con Beltxa, Panxi con Flash, Dani con Lua, Luis con Luna, Eduardo con Carol, José con su pastor Alemán y perdón por aquellos que tal vez me haya olvidado.

Por supuesto, no cabe olvidar el baile que nos ofreció José Antonio con sus amigos Herna, Franki i Queen, pero lo cierto es que seria con su cachorro Herna, cuando nos abrió los ojos al ver su pro-actividad a tan temprana edad.

Ver, entender y sentir como el guiado se hacia con una precisión exquisita, con leves movimientos redondos, suaves y calmados; entender desde la simplicidad del “escalón” para dar un paso más en el aprendizaje; guiar y jugar como sutiles herramientas de las palabras.

José Antonio arrasó de un plumazo (y digo plumazo, no manotazo) con el castigo y el refuerzo negativo sin ninguna otra pretensión que no fuera la de empezar a “VER” a nuestros amigos como a un igual y no como a un ser inferior a quien castigamos de forma sistemática; nos susurró la partitura de una canción y nos dibujo la coreografía de un baile; nos dio los hechos por verdad; nos mostró el camino del respeto hacia nuestros amigos; nos pintó los ojos de nuestros maestros; nos trazó los contornos de sus sonrisas; nos hizo vibrar de ternura con el cachorro Herna pero sobretodo nos puso el espejo ante nuestros ojos y nos lanzó la silenciosa pregunta de “¿cuántos de vosotros bailáis así con vuestros amigos? No seré yo quien se atreva a dar una respuesta por verdad, eso sí, muchos de nosotros nos fuimos a casa con la lección aprendida pero con los deberes por hacer.

Gracias a todos los que hicisteis posible un fin de semana así.

Silvia & Senta (Pastora Alemana) y los penitentes Enric & Nus (Montaña de los Pirineos)

Compassdog.com

Por |agosto 5th, 2014|Artículos|0 comentarios

Crónica del Seminario de Obediencia Deportiva

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“El adiestramiento es un baile de emociones con tu perro”.

Gracias a la hospitalidad de Pedro, una veintena de seminaristas pudimos disfrutar de las estupendas instalaciones de Togaricha; donde gracias a la iniciativa de Max, pudimos compartir el saber de José Antonio Gómez, maestro de adiestradores y director del Grupo Yaakun y de Tutonka. Un saber que queremos compartir con los lectores de canmagazine.es, aunque con la lógica brevedad que exige el medio.

El seminario tenía como objetivo enseñarnos a entender al perro y a saber cómo le afectan nuestra actitud y nuestros actos, para que, evitando los métodos punitivos, el adiestramiento se convierta en un baile de pareja que, para ser armónico, requiere aprender movimientos creados a base de: sentimientos, técnica, coordinación, motivación, armonía, respeto, juego y una sonrisa. No es posible bailar bien con miedo, estrés, rabia, mal humor o rigidez, sino con sensibilidad y empatía.

Por lo que se refiere a la técnica, el tiempo de los ejercicios depende del animal, pero no puede ser mucho para que no se aburra. Lo normal son 10 minutos, aunque depende de lo motivado que esté, porque sólo se puede bailar bien cuando el perro y su guía disfrutan.

Los ejercicios deben hacerse por bloques para luego, paso a paso, montar la coreografía encajando las piezas como un puzzle. Será más o menos fácil, en función del grado de comunicación y empatía que logremos con nuestra pareja. Tan importante es hacerse comprender por el perro, como aprender su lenguaje corporal, su forma de expresar deseos y emociones.

Para que nos comprenda más fácilmente, debemos conocer su psicología, utilizando en primer lugar el lenguaje emocional, porque la emoción marcará nuestro quehacer; luego usaremos la expresión corporal y, finalmente, las palabras.

También es posible utilizar herramientas como el clicker para que el perro retenga lo aprendido y lo guarde en su “disco duro”. El uso correcto de este instrumento, potencia y alarga las expectativas positivas del perro, así como su capacidad de pensar y deducir.

Además, hace falta respeto, coherencia, tesón y seguridad para confiar al perro la resolución de problemas. La repetición del ejercicio en diferentes circunstancias evita que se convierta en un acto mecánico, sin sentido, y ayuda a su mente a comprender y a pensar.

Crear un vínculo emocional, permite compartir sentimientos mutuos y entenderse mejor. Jugar con el perro en el suelo, es una buena forma de iniciar este vínculo porque ambos perciben placer y confianza. Ahora bien, no valen los mismos juegos para todos porque cada perro tiene un alma, y una forma de jugar, diferente. Lo mejor es observarle, relajarse y disfrutar del momento.

Ayuda también aprovechar las habilidades que le proporcionan conductas ancestrales como la caza: buscar, perseguir, acechar, atrapar y comer…. Y ser conscientes de que los perros no obedecen, sino que actúan por estímulos y motivaciones, así que ofreciéndoles PAZ, es decir: tranquilidad, equilibrio y afecto, logramos que estén mejor predispuestos para el baile.

El entrenamiento consta de dos fases: el guiado, en el que se le induce a hacer el ejercicio utilizando la comida o el juego como motivación, y la deducción, en la que el perro aprende a observar el problema, pensar la respuesta y resolverlo.

Cuando se supera la segunda fase el perro pasa de ser reactivo a proactivo, es decir que ya no reacciona ante nuestro estímulo, sino que por propia iniciativa, nos pide un baile. Simplemente tenemos que guiarles, no exigirles, porque es más fácil enseñar sin crear conflictos.

Los castigos sobran porque cualquier perro funciona mejor si se siente cómodo, seguro y feliz. Cuando hace algo mal, en lugar de enfadarse con él, simplemente hay que omitir el estímulo. Los perros pueden sacar lo mejor o lo peor de nosotros mismos, y siendo espejos de nuestras emociones, su comportamiento refleja el nuestro.

Ahora bien, siempre hay excepciones, y en casos de perros adultos que nos llegan con conductas indeseables, puede ser estrictamente necesario utilizar el “NO”, e incluso determinados correctivos, ya que no comparten con nosotros unas herramientas de comunicación aprendidas desde cachorros.

En las competiciones o cuando vamos a un sitio nuevo para ellos, es importante dejar que se adapten al ambiente, que huelan el entorno y a la gente, para puedan sentirse seguros y tranquilos. Por ende, lo peor que se puede hacer es obligarles a competir mediante una conducta agresiva.

Tras la teoría, José Antonio dedicó una gran parte del tiempo a la aplicación práctica de los conocimientos explicados más arriba, como puede verse en las magníficas fotografías realizadas por nuestra amiga y compañera Mónica Pereira.

http://www.canmagazine.es/seminario-de-obediencia-deportiva-2/

Por |agosto 5th, 2014|Artículos|0 comentarios