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“Seminario Las emociones de nuestros perros en un mundo humano realizado en Ibiza”
Entrevista realizada por el Diario de Ibiza y publicada en diariodeibiza.es

El fundador del grupo Yaakun imparte en Ibiza un taller sobre emociones organizado por Carles Lleó al que asisten 25 personas
José Antonio Gómez, de 38 años, no consiguió que sus padres le compraran su primer perro hasta que tuvo doce años. Antes de eso metió en casa gallinas, lagartos y cuanto animal encontró. Pero quería un perro. En estos momentos, el adiestrador, que ayer y hoy ofrece en la isla un taller sobre emociones y canes, tiene diez de estos animales. «No son muchos, hay gente que tiene más», reflexiona.

José Antonio Gómez supo pronto que quería dedicar su vida a trabajar con perros. A los 17 años descubrió el adiestramiento deportivo, después trabajó en el Ejército (entrenamiento de perros con explosivos, drogas, ataque, protección). Hace casi 19 años que se dedica a trabajar con perros. «Ahora empiezo a entender esto», comenta en el descanso de la sesión teórica del taller, organizado por el también adiestrador Carlos Lleó, que finaliza hoy con un paseo por el campo en el que participarán los 25 asistentes al curso. Y sus perros, obviamente.

¿Los perros nos entienden?

Los perros nos entienden más emocionalmente que conductualmente. Son capaces de intuir lo que sentimos o pensamos. Se anticipan sobre lo que les vamos a pedir o a hacer con ellos. Haces un movimiento porque quieres sacarlo a pasear y empiezan a excitarse, te miran profundamente o dan algún salto para meterte prisa porque se quieren ir. Tienen una capacidad muy desarrollada de percibir las señales que el entorno les ofrece y en base a esa información responden conductual y emocionalmente.

¿Cómo controlamos eso?

Una de las bases es mejorar la relación con los perros a través de nuestro conocimiento. Si nos conocemos mejor a nosotros mismos, nos comunicamos mejor con nuestro perro. Debemos ser conscientes de que tenemos fallos, carencias, déficits y necesidades. No nos damos cuenta de que lo adquirido durante el día (estrés, infelicidad, mal humor, desacuerdo, frustración) salpica a los demás. No solo a tu perro. A tu pareja, a tu hermano, a tu amigo, a tus padres€ Intentamos, más que enseñar procedimientos de modificación de conducta para nuestros perros, hacer ver que los propietarios de perro tenemos que ser conscientes de que tenemos carencias y problemas que no permiten mejorar la calidad de vida de nuestros perros y la nuestra.

Mucha gente trata a sus perros como si fueran personas.

Para las personas es fácil entender al perro desde la mente humana. Los perros se comunican con la emoción y la expresión corporal, facial, con gestos, con señales ligadas a una carga emocional. Si no somos conscientes de ell0, puede que no le comprendamos correctamente. Tendemos a traducir lo que hacen al lenguaje humano. Esto es como aprender inglés. Puedes hacerlo traduciendo al español pero el buen profesor te dirá: «No traduzcas, pierdes tiempo y no lo entenderás del todo». Con nuestros perros tenemos que hablar más en su idioma.

¿Eso qué significa?

Para nosotros es más fácil interpretar todo desde el ser humano. Llegas a casa y se ha hecho pis y te mira con ojitos y piensas que es culpabilidad. Esas traducciones no tienen ningún sentido. En realidad te está diciendo: «Cálmate, no entres nervioso, solo quiero saludarte». Pero los humanos pensamos: «Mira cómo sabe lo que ha hecho porque me está mostrando una señal de culpa». La gente cree que un perro se siente culpable a las seis de la tarde, cuando llega, porque te ha roto un jarrón a las diez de la mañana y que incluso lo hacen adrede porque lo han dejado solo.

¿Qué hacemos?

El ser humano debe aprender a gestionar su presente a través de un lenguaje de calma, como hacen ellos, que lo único que buscan es paz, tranquilidad, seguridad y comodidad. Nosotros hacemos lo mismo pero la vida, a veces, no nos lo permite porque tenemos frustraciones que el perro nota y que afectan a la relación. Ellos lo único que buscan es su comodidad y tranquilidad, un paseo relajado, salir al aire libre, comunicarse con otros perros, relacionarse, que les tires una pelota, juegues con ellos, los acaricies€ Hay veces que no satisfacemos sus necesidades porque vamos con prisas. Salimos poco a la calle o no los soltamos casi nunca.

Es que no te lo ponen fácil para soltarlos.

Lo sé, la sociedad cada vez nos lo complica más. Los reprimimos constantemente, los castigamos por cosas que a veces no entendemos. O los premiamos y protegemos demasiado. Las personas tenemos perros porque necesitamos cubrir necesidades emocionales. Carencias emocionales. El perro está en nuestra vida por eso. Necesitamos cubrir ciertos egos. El ego de ser entrenador de perros y ganar el campeonato del mundo de adiestramiento, de transmitir poder y por eso llevo un pitbull, estoy solo en casa y necesito compañía, tengo una vida traumática y necesito apoyarme en un perro, tenemos niños y necesitamos cumplir su capricho. Los perros llegan a casa por una necesidad emocional y eso es muy duro para ellos. Empezar así una vida de pareja humano-perro es duro porque te comunicas y te comportas en base a eso.

Mucha gente abandona a sus perros por mal comportamiento. ¿Cualquier perro se puede rehabilitar?

Un perro se puede rehabilitar, pero no depende solo del perro. Depende de la voluntad, del cariño, la dedicación, el respeto y la formación de su guía o responsable. Pero lo queremos todo ya y vamos con prisa hasta para solucionar un problema. Queremos que en una sesión o dos el perro modifique su conducta. Esto no podemos conseguirlo si no dedicamos un tiempo, si no nos paramos a mejorar la relación con nuestro perro progresivamente a través del conocimiento, los procedimientos, del día a día de cambiar nuestra forma de vida. Queremos que el perro cambie sin cambiar nosotros. Eso no es posible. Hay gente que puede tener un perro con un gran problema de agresividad y tienen que deshacerse de él. Pero siempre hay una solución. A veces hay que pasar por varios adiestradores profesionles. Es como ir al médico, si uno no te lo soluciona, vas a otro hasta dar con la persona que lo hace. Hay que buscar antes de abandonar.

Están de moda los programas de televisión sobre adiestramiento. ¿Ayudan a concienciar o son un riesgo?

Ayudan a que la gente sea más consciente de que existen profesionales que pueden mejorar la conducta de tu perro. El miedo que tengo es que tienen parte de espectáculo. Muchos programas buscan el espectáculo y hacen cosas que luego la gente, que es muy valiente, intenta. Y las cosas hay que hacerlas con conocimiento.

Fuente: Diario de Ibiza