Desde 2012, las pruebas de adiestramiento canino conocidas como R.C.I. han pasado a denominarse I.P.O, que es el acrónimo más utilizado a nivel internacional para denominarlas y que desde ese momento España comenzó a utilizar.

Sus orígenes datan de comienzos del siglo XIX, momento en el que fueron creadas estas pruebas para evaluar la aptitud de trabajo y defensa de los pastores alemanes a lo largo de diversas etapas que miden el nivel de obediencia, rastro y protección  del perro.

Su popularidad ha ido creciendo a lo largo de los años, y a medida que estas pruebas han ido evolucionando se han extendido a otras razas, siendo así que hoy día pueden participar todas las que requieran prueba de trabajo deportivo según la F.C.I.

En principio, el objetivo de estas pruebas era determinar qué perros debían ser empleados para la cría por poseer una capacidad de trabajo superior al resto, razón por la que estos perros comenzaron a ser utilizados por la policía, la patrulla fronteriza, los militares, aduanas o protección profesional.

No obstante, en la actualidad las pruebas de I.P.O./R.C.I. han adquirido una connotación más deportiva, ya que el alto grado de esfuerzo y confianza de dueño y perro que se requiere para la superación de cada una de las pruebas permite a ambos reforzar sus lazos de confianza y disfrutar juntos de una experiencia tan motivadora.

De hecho, no sólo se exige a lo largo de estos ejercicios que el perro supere las pruebas con exactitud, sino que lo haga dispuesto y alegre.

Conceptos básicos sobre las pruebas I.P.O./R.C.I

La realización de estas pruebas permite determinar cuál es el perro más completo. Por eso a lo largo de las mismas se comprueba su capacidad olfativa y de concentración, que sean capaces de obedecer a su guía y controlar sus impulsos, y por supuesto, que ofrezcan una protección y guarda a la altura de las circunstancias en distintos escenarios.

Los jueces de este tipo de competiciones son, por norma general, competidores activos y distinguidos expertos en la evaluación de capacidades como el rastro, la protección o la obediencia, siendo así que no sólo analizan las cualidades de los perros, sino también su salud física, atención, valentía, estabilidad de nervios o docilidad.

Los perros que consigan una mejor puntuación en las pruebas I.P.O/R.C.I serán elegidos para criar con las hembras que también las han superado, y así poco a poco se van consiguiendo mejores ejemplares para la convivencia en sociedad. Por eso la mayoría de los perros que forman parte de los cuerpos de seguridad del Estado son seleccionados de esta manera.

Cuando un perro completa satisfactoriamente la primera prueba de este reglamento obtiene el grado de I.P.O. I, y así sucesivamente hasta alcanzar el grado I.P.O. III. La superación de estas pruebas se refleja en el árbol genealógico de cada perro, comúnmente llamado pedigree.

¿Cómo funciona el I.P.O/R.C.I?

Las pruebas que forman parte del I.P.O se dividen en tres áreas: rastro, obediencia y protección.

Rastro

En esta área se pone a prueba la capacidad del perro para rastrear pistas sobre distintos tipos de terreno, a lo largo de varios cambios de dirección. El perro debe mostrar las pistas con precisión absoluta, tarea que requiere una gran habilidad de rastreo y capacidad de concentración.

A lo largo del trazado de la pista una persona habrá dejado en el suelo una serie de objetos pequeños, que el perro debe encontrar y mostrar al dueño tumbándose en la zona en la que los han encontrado, dejando el objeto entre sus dos patas delanteras para que el dueño pueda cogerlos.

Naturalmente, la dificultad del trazado, la distancia del mismo y el tiempo requerido para completar la prueba cambian en función del nivel del I.P.O para el que el perro se está graduando (Grados I, II y III, respectivamente).

Obediencia

En esta fase del I.P.O se evaluará la capacidad del perro para cumplir, con agilidad y entusiasmo, las órdenes que el dueño le indique. Hay bastantes pruebas dentro de esta área, como son el sentado, el tumbado o el quieto, pero también otras de mayor dificultad como caminar siempre al lado izquierdo de su dueño mirando hacia él, la realización de diversos ejercicios bajo el ruido de un arma de fuego o correr en línea recta hacia el dueño cuando se le dé la orden y tumbarse rápidamente con una segunda orden.

Por si esto fuera poco, la última prueba consiste en permanecer en posición tumbada sin distraerse mientras observa a otro perro realizar los ejercicios de obediencia antes mencionados.

Protección

El control del perro por parte del guía es absolutamente necesario. El perro ha de buscar en una serie de escondites (revires) una persona oculta (figurante), y señalarlo y vigilarlo mientras el guía se aproxima. Si el figurante intenta escapar o atacar al guía, el perro debe perseguirlo y retenerlo por el brazo, hasta que su guía le dé la orden de soltarlo, lo cual ha de hacer inmediatamente.

Beneficios de practicar I.P.O./R.C.I. con tu perro

El entrenamiento de las pruebas del I.P.O. permite al perro desarrollar sus instintos al mismo tiempo que consigue dominarse a sí mismo mediante el autocontrol. Esto no sólo mejorará la relación de confianza y comunicación entre tú como su dueño y tu perro como tu compañero, sino que también permitirá a tu perro desarrollar una gran concentración y una estabilidad emocional digna de admiración.

Tu perro, entrenado de manera correcta, disfrutará enormemente del entrenamiento, y al cabo del tiempo se sentirá muy feliz y seguro de sí mismo. En Grupo Yaakun,centro ubicado en Godelleta (Valencia) disponemos de un espacio en el que poder practicar este tipo de entrenamiento mediante nuestro equipo TUTONKA, el club de adiestramiento deportivo con el que disfrutarás y pasarás grandes y divertidos momentos con tu perro.

Si deseas más información contacta con nosotros en info@grupoyaakun.com o a través del teléfono 639 26 41 91.