Seguro que todo aquel que tiene un perro ha sentido alguna vez cómo éste empatiza con las emociones que está sintiendo en un momento determinado. Pues según algunos estudios recientes, esas cosas ocurren y no son sólo producto de nuestra imaginación y nuestro amor hacia ellos.

Si lloramos, parece que vienen a consolarnos. Si estamos efusivos, de repente saltan y corren como si acabaran de comerse la salchicha más grande del mundo. Si les damos una orden o les hablamos con una entonación exacervada, nos miran e incluso agachan la cabeza, asumiendo que tenemos razón en lo que les decimos y en cómo se lo decimos.

Un estudio realizado en Hungría sobre el mecanismo cerebral de estos animales y llevado a cabo por el grupo de investigación de Etología Comparativa MTA-ELTE, liderado por Attila Andics, demostró que tanto perros como humanos tenemos algo en común. El estudio experimentó con once perros entrenados para quedarse quietos ocho minutos, durante los cuales se realizaron tomografías de su respuesta cerebral a más de 200 sonidos diferentes, procedentes de humanos y de otros perros. Posteriormente se hizo escuchar esta misma grabación a 22 personas. Los resultados demostraron que las áreas del cerebro que se activaban durante estas reacciones eran similares tanto en los canes como en los humanos.

Otro estudio llevado a cabo por las doctoras Deborah Custance y Mayer Jennifer, del departamento de Psicología de la Universidad de Goldsmiths en Londres, demostró que los perros empatizan más con las emociones relacionadas con el dolor. Dieciocho perros de diferentes edades y razas participaron en un test en el que también participaron los familiares de los animales y gente desconocida para ellos. Durante unos 20 segundos empezaron a simular que estaban llorando o hablando normal y, sorprendentemente, los perros reaccionaban antes ante los estímulos de llanto que ante el habla, acercándose a las personas que lloraban como para intentar iniciar un contacto físico, independientemente de si se trataba de su propietario o de una persona desconocida.

En nuestro curso “El poder de la comunicación” enfocamos la educación de los perros a través de las emociones gracias a nuestra metodología del E.C.E. (Entrenamiento de Contacto Emocional), desarrollada por José Antonio Mézlau, director del curso. Porque creemos que empatizan con nosotros, confiamos en la importancia de establecer un equilibrio emocional tanto en ellos como en nosotros mismos. No te pierdas la oportunidad de aprender a entrenar desde las emociones. Te esperamos en Grupo Yaakun.