¿Sufre tu perro ansiedad por separación?

Seguro que os resulta familiar un problema de comportamiento bastante frecuente actualmente en muchos perros: la ansiedad por separación. Si volvemos la vista atrás, este trastorno se puede comprender mejor al saber que los antecesores de los perros pasaban alrededor de un 85% del tiempo de su vida a menos de 50 metros de su manada. Si hoy en día esto fuera así, supondría pasar junto a nuestro perro más de 20 horas diarias todos los días de su vida. Pero como eso no es posible, algunos perro desarrollan este problema, entrando en un estado de ansiedad y estrés al quedarse solos o al no tener acceso a su dueño.

Cuando esto ocurre, su comportamiento cambia, pudiendo producirse alguna o todas de las siguientes conductas:

  1. Pérdida del control voluntario de los esfínteres, miccionando y defecando dentro de casa.
  2. Aumento de las conductas destructivas.
  3. Aumento de los ladridos, gemidos y aullidos.

¿Cómo reconocer si tu perro tiene ansiedad por separación? Lo primero de todo, se deben descartar otro tipo de problemas físicos que puedan generar este tipo de comportamiento. Además, es importante saber diferenciar un perro que tiene miedo de quedarse solo del que es destructivo porque aún es joven y del que expresa temor como respuesta a posibles estímulos externos que pueden ocurrir cuando el dueño se ha ido.

Una patrón de comportamiento repetido por la mayoría de perros que sufre ansiedad por separación viene dado antes de que el dueño se marche. En este momento, el perro se siente ansioso, le sigue allá donde va y que se queda triste cuando el dueño sale de casa. Una vez vuelve, el perro expresa una enorme alegría y lo recibe saltando sobre él, ladrándole y estando muy cerca.

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Es importante destacar que el pronóstico de la ansiedad por separación es generalmente bueno ya que, pese a ser una situación molesta, es uno de los problemas de comportamiento que mejor se resuelve. Lo recomendable, como siempre, es prevenir. ¿Cómo hacerlo?

  1. Conseguir que el perro no esté excesivamente apegado a sus dueños, acostumbrándolo a quedarse solo.
  2. Hacer salidas graduales y ejercicios de obediencia.
  3. No decirle nada al perro cuando vayamos a salir de casa, sobre todo si nos ha estado siguiendo durante los momentos previos a la salida y percibimos que está nervioso o triste. En ese caso, no intentar calmarle ni acariciarle es una buena opción ya que si el perro nota que a nosotros no nos preocupa, aprenderá que él tampoco debe preocuparse.
  4. Al regresar a casa, no permitir saludos efusivos, ignorando al perro hasta que veamos que está más relajado, que será cuando podremos saludarle.

Para solucionar la situación, recomendamos consultar con un especialista en modificación de conducta que diagnostique el problema y nos sugiera una serie de pautas a seguir para llegar a la solución. Practicar la obediencia y la relajación del perro de forma correcta es una tarea que hay que tener en cuenta en estas situaciones. El tratamiento suele consistir en modificación de conducta y en algunos casos, tratamiento farmacológico, por eso también es importante consultar con un veterinario y junto con el educador canino, realizar el trabajo de mejora en común.

Además de todo esto y de los ejercicios de obediencia, puede ser de gran ayuda cambiar las rutinas para despistar al perro y conseguir desconcertarlo. También es aconsejable que el animal realice ejercicio físico antes de quedarse solo y utilizar juguetes que dispensan golosinas y comida, diseñados especialmente para los momentos en los que el perro se queda solo. Y como siempre aconsejamos, no castigar al animal por lo que haya podido hacer ya que el castigo sólo es eficaz si se aplica inmediatamente después del hecho que haya podido cometer.

Fotografía de: http://adoptaenaragoninforma.com y http://masmascotas.com

¿Está tu perro bien socializado?

Un perro cuya salud mental está en equilibrio no suele presentar problema alguno de conducta, un hecho que facilita la convivencia normal con su entorno humano y con otros animales, sean de su especie o no.

Pero son muchos los perros que, por diferentes causas, sufren algún tipo de desequilibrio mental o emocional. El carácter y el modo de actuar de los perros está condicionado por varios factores, como su herencia genética, la educación y trato que recibe de sus dueños y el tiempo que haya estado cerca de su madre y hermanos al nacer. Si tu perro muestra signos de comportamiento relacionados con ansiedad de separación, ladridos compulsivos o destrozos, entre otras cosas, pone de manifiesto que puede padecer algún tipo de carencia en su socialización.

Una de las claves para evitar esto se trabaja durante su edad más temprana ya que un cachorro bien socializado es un perro adulto capaz de adaptarse a su familia, de relacionarse de manera adecuada con animales y personas y de asimilar la ausencia de sus dueños. Con el caso de los perros adoptados, si éstos no son cachorros cuando llegan al núcleo familiar, también hay maneras de facilitar su adaptación con paciencia y trabajo ya que un perro psíquicamente sano nace, pero también se hace. Además de esto, queremos darte cuatro claves más para saber si tu perro está bien socializado o no.

1. El perro se adapta bien a su familia humana

El animal debe hacer un gran esfuerzo de adaptación al entorno humano en el que tiene que vivir. Si el proceso de evolución se desarrolla de manera adecuada y sin grandes problemas, tu perro tiene un carácter equilibrado.

2. El perro se relaciona de manera adecuada con otras personas

Un perro bien socializado se relaciona sin problemas con personas de su entorno familiar y con extraños. Para que esto se dé, tu perro debe estar bien educado y disfrutar de bienestar tanto físico como mental. Además, no tiene que pensar que su situación en la jerarquía familiar es la de “aquí mando yo y se hace lo que yo quiero”. Lo que debe hacer es ser capaz de acatar ciertas normas básicas de comportamiento para que puedas tener cierto control sobre él.

3. El perro se relaciona sin problemas con otros animales

Si el perro se relaciona con fluidez y sin estrés con otros animales, sean de su misma especie o no, significa que está bien socializado. Esto favorece el hecho de que la convivencia entre un perro y un animal de otra especie pueda resultar adecuada y sin incidentes.

4. El perro no tiene problemas ante la ausencia de sus dueños

En este sentido, el perro debe ser capaz de asumir la ausencia momentánea de sus dueños, consiguiendo que el hecho de que las personas con las que vive no estén en casa no se convierta en un motivo de estrés para el can.

Después de leer estas claves acerca de la socialización canina, ¿crees que tu perro disfruta de un buen equilibrio en su proceso social?

Por |abril 22nd, 2015|Adiestramiento, Aprendizaje, Perros, Socialización|0 comentarios

Cómo enseñar a tu perro a hacer sus necesidades fuera de casa

El control de la conducta higiénica cuando tenemos un perro puede convertirse en una tarea complicada para los humanos en el proceso de educar a nuestra mascota. Pero, ¡que no cunda el pánico! Desde Grupo Yaakun te queremos dar algunos trucos que te van a ayudar en el proceso de enseñar a nuestro a amigo a hacer sus necesidades en el lugar que tú hayas decidido: en esta ocasión, fuera de casa.

Lo primero que debes saber es que los perros tienen por costumbre hacer sus necesidades después de una siesta, después de jugar o bien después de comer y beber. Por tanto, vamos a aprovechar ese momento para sacarlo de paseo a la calle. Si tu perro es un cachorro o está ya en edad adulta, no importa. El aprendizaje va a ser el mismo en ambos casos.

¿Cómo podemos ayudarles a que el proceso de aprendizaje para hacer pipi y caca fuera de casa sea más rápido? Coge papel y lápiz y apunta las siguientes pautas:

  1. Sácalo a la calle todas las veces que puedas ya que si aún no hace pis y caca fuera de casa, no podrá aguantarse mucho tiempo. Si le das la oportunidad de que haga sus necesidades en la calle, su proceso de aprendizaje será mucho más rápido.
  1. Una vez haya hecho sus necesidades fuera, no vuelvas inmediatamente a casa. ¿Por qué? Para los perros salir de paseo es un placer y si el paseo termina una vez ha hecho sus necesidades, el perro lo va a relacionar e intentará aguantarse para hacer más largo su paseo y, seguramente, acabará haciendo pis y caca en casa.

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  1. No castigar ni corregir cuando haga sus necesidades donde no debe. Lo mejor es no reprimir esta conducta ya que lo único que te puede traer la riña o el castigo son problemas de estrés y mal comportamiento.  Los perros no saben distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, así que si le riñes o le castigas cuando hace pis o caca dentro de casa lo va a interpretar como que no te gusta que haga sus necesidades, así que las hará cuando no estés cerca, lo que dificultará que las haga estando en la calle ya que seguramente tú estarás con él. Lo mejor es decirle “no” de manera suave y llevarlo a un sitio donde pueda estar un tiempo sin moverse.
  1. Es importante que crees una rutina y un horario de paseos y de comidas para que el perro pueda acostumbrarse a ello y así aprender a seguir un ritmo equilibrado en su día a día.
  1. Lleva siempre contigo alguna golosina o comida que le guste mucho para premiarlo, pero no lo hagas hasta que no acabe de hacer pipi o caca ya que si lo haces, puede que le cortes y se quede a medias. Cuando haya finalizado, felicítalo con un “muy bien” o un “bien hecho” y luego dale la recompensa.
  1. Mucha paciencia, mucha calma y sobretodo, ¡una fregona siempre cerca!

Crear el buen hábito de la higiene lleva tiempo y paciencia pero con estas pautas y reforzando la conducta positiva, puedes crear el hábito y restablecer así el equilibrio emocional y la salud de tu perro. Y además, podrás disfrutar más de su compañía.

Los caballos: un catalizador para exprimir todo nuestro potencial

Uno de los objetivos que perseguimos en esta vida como seres humanos es la búsqueda de respuestas. Todos necesitamos saber, conocernos, entender. Trabajando con animales siempre salen muchos temas a la superficie. Recibimos información acerca de nosotros mismos, sobre cómo funcionamos a nivel personal y a nivel de equipo (ya sea en familia, en el trabajo o con los amigos) y sobre si nuestro estado emocional está o no en equilibrio.

En Grupo Yaakun, además de con perros, también trabajamos con caballos. A través del E.C.E. (Entrenamiento de Contacto Emocional), uno se da cuenta de los importantes beneficios que se pueden llegar a conseguir al interactuar con estos animales. Con el curso “El poder de la Comunicación”, que empieza ya este próximo sábado, queremos dar a todos los alumnos la oportunidad de conocerse mejor, de descubrir en qué puntos necesitan evolucionar y enseñarles cómo hacerlo, un trabajo que no sólo les va a servir a ellos, sino también a sus mascotas.

Nos gusta enfocar los cambios siempre a través de acciones positivas, mejorando la comunicación de nuestros alumnos tanto con los perros como con los humanos, para conseguir que ésta sea clara y coherente y poder obtener así resultados exitosos.

Los animales, y en este caso los caballos, son un muy buen catalizador para sacar fuera todo el potencial que llevamos dentro. Aumentando nuestro liderazgo y nuestra capacidad de resolver problemas, conseguiremos de manera más fácil llegar al éxito, y como dijo Talia Soldevila, “el Caballo y el Humano son el complemento perfecto cuyo binomio crea oportunidades únicas para la mejora y el aprendizaje de ambos.”  Y precisamente esto es lo que queremos ofrecerte en Grupo Yaakun.

Por |marzo 18th, 2015|Adiestramiento, Aprendizaje, ECE, Formación, Liderazgo, Perros|0 comentarios

¿Sabes qué? Los perros también se estresan

Todos, en mayor o menor medida, hemos padecido estrés en algún momento de nuestro camino. Es cierto que hay que tenerlo controlado para tener una vida saludable, pero no nos engañemos: el estrés es algo sano y tiene su función en los procesos de aprendizaje, ya que nos hace descubrir cómo satisfacer nuestras necesidades afectivas y fisiológicas en momentos de cambio. El problema viene cuando esos niveles de estrés adecuados se desequilibran. Ahí sí, tenemos que ponernos mano a la obra.

Como hemos hablado en artículos anteriores, nuestros perros son un buen espejo en el que mirarse. Pero además de eso, absorben las emociones y sentimientos que sentimos en cada momento, afectándoles en primer lugar.  Si padecemos estrés, nuestra conducta lo va a reflejar estando más irritables o enfadados, disfrutando menos de su compañía y haciendo los paseos tensos y con prisas. Consecuencia: estamos estresando a nuestros perros.

La pregunta es, ¿por qué nuestro estrés les puede afectar? Más allá de lo que ya hemos comentado,  existen otros factores más primarios que desencadenan relaciones desequilibradas cuya causa es el estrés, la mayoría de veces, humano. ¿Por qué? Ellos dependen de nosotros para satisfacer sus necesidades ya que no son animales salvajes y por eso no se pueden adaptar a los cambios, equilibrándose así con su entorno. Al ser animales domésticos, dependen de nosotros casi para todo, por lo que si no podemos satisfacer adecuadamente sus necesidades más primarias, no les estamos dando la oportunidad de adaptarse, generando así la aparición de estrés.

Otro factor lo encontramos en los procesos educativos inadecuados. Si intentamos eliminar los síntomas del problema como pueden ser ladridos, desobediencia y demás pero no llegamos al origen del conflicto, estamos perdiendo la oportunidad de conocer cómo funcionan las emociones de nuestro amigo, centrándonos sólo en su conducta.

El curso de “El poder de la Comunicación”, que dará comienzo el próximo 21 de marzo, aborda de primera mano esta problemática a través del director del curso y de Grupo Yaakun, José Antonio Mézlau. Ahí podrás aprender cómo reducir tus niveles de estrés para así reducir los de tu mascota. Te enseñaremos a gestionar este tipo de desequilibrios así como a conocer mejor cuáles son las necesidades caninas y cómo satisfacerlas, mejorando tu calidad de vida y la de tu perro y consiguiendo el tan deseado equilibrio vital.

Tu perro como espejo

Lo que el comportamiento de los animales permite adivinar sobre sus propietarios sorprendería a más de uno. Como ocurre con cada persona y situación con la que nos vamos encontrando en nuestro camino, los animales llegan a nuestra vida porque tenemos algo que aprender. Pero, ¿el qué? La relación hombre-perro va más allá de lo que podamos imaginar. Es un vínculo que traspasa cualquier frontera, donde nace una conexión emocional que va evolucionando a medida que avanza nuestra vida en común. Así, los perros se convierten en el reflejo de los humanos con los que conviven.

Al igual que cuando nos miramos frente a un espejo podemos conocer nuestra propia imagen, si miramos lo que nos pasa en la vida podremos conocer mejor nuestro interior. En este sentido, cuando un perro experimenta cualquier problema de agresividad, miedo, desobediencia o estrés, siempre está relacionado con cómo se siente, pero tendemos a simplificar la causa intentando resolver el problema desde fuera, sin preguntarnos qué sentimiento del perro ha generado esta la situación.

Pero es en ese por qué donde podemos encontrar las respuestas y, muy probablemente, la solución. Los perros cooperan con el hombre, y por eso no sólo reaccionan a lo que su guía dice sino a lo que su guía siente. Esa razón nos lleva a preguntarnos que si convivimos con un perro nervioso o estresado, quizás se debe a que nosotros estamos manifestando también esa emoción, y por ende, trasmitiéndosela a él.

Grupo Yaakun, de la mano de José Antonio Mézlau y del curso “El poder de la comunicación”, que dará comienzo el próximo 21 de marzo, trata de asesorar a sus alumnos para alcanzar sus objetivos y tener una actitud vital que produzca beneficios positivos, equilibrando así la relación con su compañero. Por medio de múltiples ejercicios creativos podemos mejorar nuestra relación y descubrir, a través de nuestro perro, interesantes caminos que conducen a un nuevo conocimiento de nosotros mismos. Sólo así comprenderemos que la convivencia con nuestro amigo tiene que generar armonía a ambas partes.

Y tú, ¿ves comportamientos tuyos reflejados en tu perro? Él es una oportunidad de cambio para mejorar tu relación contigo mismo y conseguir el éxito. Queremos ayudarte. Ven a Grupo Yaakun.

Por |febrero 25th, 2015|Adiestramiento, Aprendizaje, ECE, Formación, Perros, Servicios|0 comentarios

Entrenador de Contacto Emocional: qué es y cómo actúa

Puede que últimamente hayas escuchado hablar del Entrenamiento de Contacto Emocional y de cómo aprender a entrenar a los perros y las personas desde las emociones. Pues bien. En esta metodología, desarrollada por José Antonio Mézlau, la figura del entrenador es fundamental y por eso queremos contarte en qué consiste.

Un Entrenador de Contacto Emocional es la persona que interviene en el proceso de relación y comunicación entre un individuo y un perro ayudándoles a ambos a trabajar hacia un objetivo o propósito común. Ser un buen E.C.E es saber combinar tus talentos y habilidades como líder y comunicador para ponerlos al servicio de los demás, así como ser un buen conocedor de los perros rehabilitadores y sus habilidades sociales y comunicativas, sabiendo en todo momento cómo utilizarlos en el procesos de interacción. Es un gran observador sutil y sensible que sabe leer las emociones más allá de la conducta y que gestiona la energía, creando los entornos favorables entre los perros y las personas para provocar la armonía en los comportamientos deseados.

Un E.C.E. transmite seguridad, confianza,  serenidad y calma y a su vez también motiva para pasar a la acción en el proceso de transformación entre el perro y el individuo, motivo por el cual se aprende a interpretar y traducir los comportamientos del perro y a ser consciente de cómo le influimos en la comunicación con nuestra manera de pensar, sentir y actuar.

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Una parte fundamental de este aprendizaje se centra en enseñar a los individuos a gestionar sus propias emociones, a conocerlas mejor y utilizarlas en beneficio de mejorar sus capacidades sociales a través del contacto intra e interespecífico, ya que tanto el perro como la persona con esta metodología aprenden a conocerse mejor, mejorando así la relación y estrechando el vínculo. La observación, la paciencia, las propuestas, la motivación, el saber escuchar, la provocación de errores para facilitar el aprendizaje, la decisión, los riesgos y la intuición son algunas de las habilidades con las que se caracteriza un E.C.E.

Pero ser un Entrenador de Contacto Emocional no es sólo esto. Nuestra  metodología también se aplica en procesos de desarrollo personal en los que  ayudamos al individuo a alcanzar sus objetivos, tanto en la relación con su  perro como en la relación consigo mismo, consiguiendo que se lideren mejor  para influir positivamente en su perro y en su relación con los demás.

Cuando entramos en un proceso de desarrollo personal, la relación del  entrenador con su cliente se establece en un marco íntegro de confianza plena  ya que éste  pone su atención en el desarrollo de habilidades que mejoren las  distintas áreas de la persona, ya sea en su vida sentimental, relacional, su  estado físico o la obtención de metas personales. En ciertos momentos, el  entrenador también ayuda a que el cliente sea consciente de sus insuficiencias para luego estar en mejor posición frente a la consecución de sus objetivos, sacando así lo mejor de uno mismo y  buscando el camino que le lleva desde donde está ahora hasta donde quiere estar.

Emociones, aprendizaje y crecimiento van de la mano en nuestra metodología del Entrenamiento de Contacto Emocional (E.C.E.). Si quieres descubrirlo, tenemos para ti el curso de “El poder de la comunicación”. Reserva ya tu plaza. Te esperamos el próximo 21 de marzo en Grupo Yaakun.

Por |febrero 18th, 2015|Adiestramiento, ECE, Formación, Perros, Servicios|0 comentarios